A menudo, la figura del padre no es tan visible o reconocida. Pero esto no la hace menos importante. Al contrario: su papel es igual de esencial en el día a día, en las noches complicadas, en las preocupaciones compartidas y en la fuerza que necesita toda la familia para salir adelante.
Cuando la diabetes tipo 1 entra en casa, también transforma la vida de sus padres. Muchos aprenden a convivir con controles constantes, glucemias, sensores, hipoglucemias, hiperglucemias y con la necesidad de estar siempre alerta. Aprenden a sostener, a transmitir calma, a estar presentes ya dar seguridad incluso en los momentos de mayor incertidumbre.
Están en silencio, pero están ahí. En cada alarma de madrugada. En cada visita médica. En cada cálculo. En cada abrazo. En cada momento en que es necesario ser fuerte.
Desde AREDI, entidad comprometida con la investigación de la cura para la diabetes tipo 1, con la visibilización de la enfermedad y con el acompañamiento a las familias, queremos reconocer también esta figura, que demasiadas veces queda en un segundo plano pero que es igualmente fundamental.
Porque detrás de cada niño, joven o persona con diabetes tipo 1, existe una red de apoyo que sostiene, acompaña y ama. Y dentro de esa red, los padres tienen un papel imprescindible.
Hoy queremos darles el sitio que merecen. Reconocer su entrega, su constancia y su manera de amar desde la presencia, el compromiso y la fuerza discreta de quien siempre está ahí.
FELICIDADES, PADRES.
También vosotros sois una pieza clave en esta lucha. Y también por vosotros seguimos trabajando para dar visibilidad a la diabetes tipo 1 e impulsar la investigación que un día nos lleve a la cura.